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lunes, 2 de noviembre de 2015

Cosas de señora III. Compresas de tela

COMPRESAS DESECHABLES, NO GRACIAS.

Empecemos con fuerza el mes, hablando de "cosas de chicas". Como detesto esa expresión, la detesto porque siempre se ha utilizado de forma despectiva. Pero bueno no voy a entrar en ese jardín, aún no estoy preparada.

Volviendo al tema que me ocupa, mi querida menstruación. Ya he hablado de lo "bien" que nos llevamos ahora y en mi afán por estar en armonía con mi cuerpo y con el mundo que me rodea. En esta lucha, hace más de un año que he empezado a utilizar la copa menstrual y ahora era hora de abandonar los salvaslips. 
Personalmente las compresas y protegeslips desechables no me dan ninguna tranquilidad por estas razones:
  • Contienen celulosa y fibras de algodón blanqueadas con sustancias químicas que  contaminan y nos pueden irritar.
  • Contienen láminas de polietileno y polipropileno, que son muy difíciles de reciclar. 
Busqué información y en varios blogs donde se nos trata de enseñar paso a paso a fabricarnos las compresas por nosotras mismas. No os lo vais a creer pero tampoco se me da la costura (a la mitad de la población española se abrirán las carnes al leer esto). Resulta que hay que disponer de unas telas específicas y blablabla... q soy muy vaga vamos. Así que me decidí a comprarlas ya hechas. 


Buscando entre varias tiendas online, la más económica que encontré fue la de Bebitus. Aunque es tienda especializada en el mundo del bebe y las mamás, también hay compresas y otros productos. Bueno, en resumen, tres compresas con alas más los gastos de envío 15.35€. Saber que trabajan con Seur y que en dos días lo tenéis en casa. El paquete llegó bien, pero no me voy a explayar con esto porque el post no va de la web.

Estas son las compresas, un paquete de tres unidades. Se presentan con estampado y sin él, se puede elegir. En las alas tienen corchete, para ajustarlas al tamaño de la braga. Se recomienda lavarlas antes de utilizarlas. Dentro presentan varias capas de tela, siendo una de ellas de Poliéster para hacerlas impermeables y evitar que traspase. Por supuesto, son de algodón orgánico.

He querido publicar este post después de probarlas, al menos una vez. 
De momento estoy encantada, las utilizo para los días que más riesgo tengo que manchar, cuando la copa se me desborda o simplemente me la pongo mal. Los primeros días del ciclo soy bastante torpona y además menstruo bastante.
El tema es muy sencillo, se utiliza, se deja en remojo (utilizar un recipiente solo para ellas) y se lava o bien a mano o en la lavadora. Es decir, mientras usamos una, la anterior la dejamos en remojo hasta que queramos o bien lavarla a mano o bien todas juntas en la lavadora y punto. Lo que resulte más cómodo. 

Hay que tener en cuenta varios aspectos:

1. Lavarlas con agua fría, ya que la caliente hace que la sangre se fije a los tejidos.
 
2. Si se ponen a remojo es interesante añadirle al agua bicarbonato y sal para que ayude a despegar la sangre del tejido.

3. No utilizar suavizante. Dado que puede llegar a crear una película impermeabilizante y esto no nos interesa.

Depende de nuestro ritmo de vida y costumbres las lavaremos de diferentes formas. Yo soy de usar y lavar a mano, si no me queda muy bien la meto en la lavadora y si aún así quedara mancha os recomiendo para no utilizar agua oxigenada, que puede dañr los tejidos a la larga, usar leche. Así me salto el paso de dejar en remojo, que me da mucha pereza. 

He tratado de sintentizar al máximo toda la información que tengo sobre el tema y de verdad espero que esto le pueda servir a alguien ;)

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Reconciliación con mi "regla"

Conociéndome

Pues sí, hoy es mi primer día del ciclo, inauguro mi etapa menstrual. Y sí, es una putada. Pero con el paso del tiempo y a la "tierna" edad de 31 tacos he empezado a entenderla, llegando a considerarla algo tan normal y natural como lo que es, hasta el punto que no puedo imaginarme la vida sin ella.

Toda mi vida, desde que menstrué por primera vez, he odiado mi regla. Mi regla siempre ha sido abundante, larga y terriblemente dolorosa el primer día. Me he atiborrado de ibuprofeno para hacerlo soportable, he utilizado miles de compresas, tampones, etc... Por fortuna y por increíble que parezca he llegado a prescindir del ibuprofeno y no utilizo ni compresas ni tampones (puedes echarle un ojito a mi experiencia con la copa menstrual).
En primer lugar, antes de entrar en materia aclarar que no soy una profesional, no soy ginecóloga, ni sanitaria, hablo desde mi propia experiencia, y puedo estar equivocada, como tanta gente.

La regla no puede considerarse un echo aislado que nos pasa 5 días (unas mas otras menos) al mes y ya. Es un ciclo, es nuestro calendario. De echo, mi calendario, a día de hoy y desde hace una año y medio, se rige por mi ciclo. Mis meses tienen 28 días. Este es, lo que será mi mes de Octubre, mis altibajos, la posición de la luna y donde anoto todo lo significativo. Lo sé, puede parecer un coñazo pero es interesante tomarte 5 minutos antes de acostarte para repasar el día y darte cuenta de como puedes llegar a ser 4 personas diferentes a lo largo de tu ciclo.

Os dejo curiosear mi calendario:


Evidentemente aún está vacío pero con el tiempo puedes establecer ya cada etapa. Las divido por colores porque es más visual. Tenéis miles de plantillas en la web. Como veis, anoto las sensaciones que voy a experiementar. Es muy útil coordinarnos con nosotras mismas y adecuar, en la medida que este mundo nos deja, nuestra actividad con nuestro estado. Es decir, si por ejemplo notamos que somos más creativas en la etapa premenstrual, lo ideal es explotarla esos días. 

Cada calendario varía tanto de unas mujeres a otras que no debemos preocuparnos. Por ejemplo, en la etapa ovularia, por lo general nuestro pelo y piel tienen mejor aspecto y nos sentimos más activas sexualmente. Pues queridas en mi caso es todo lo contrario. En mi etapa ovulatoria suelo brotarme de acné y no estoy "de humor". Mi pareja dice que es un sistema ancestral de defensa que tengo (porque odio los críos). Pero el brote no es una norma, me pasa a veces, no todos los meses. Mis hormonas van a su bola.

Continuando con el resto de etapas, la que más preocupa por lo general, es la ovulatoria. Es la peligrosa cuando no buscas la concepción y la ansiada cuando sí la buscas. Si le prestas un poco de atención a tu cuerpo puedes llegar a saber qué día has ovulado e incluso con qué ovario. Esto es algo que he logrado descifrar el mes pasado y fue espectacular sentirlo, mi ovario izquierdo lo dio todo. No duele en absoluto por eso pasa desapercibido, pero si te prestas un poco de atención, lo notas. Ojo, que a mí me ha costado, fue el mes pasado, igual este ni me entero. Si se tiene un ciclo regular, siempre o casi siempre de 28 días podemos establecer el día 14 como el de ovulación, es decir, justo a mitad de ciclo ovulamos. 

Volviendo a mi regla... ¿cómo he pasado de sufrir lo indecible a tener solo molestia moderada?. Aclaremos primero de dónde viene el dolor. Piensa que nuestro útero tiene que desechar ese confortable nido que ha ido preparando en la etapa folicular para tener bien cómodo al embrión. En el caso de no encontrar inquilino el material ha de desaparecer para volver a preparlo para otro posible candidato. Nuestro útero se tensa, empuja hacia abajo y es esa tensión la que provoca el dolor, más o menos intenso según la persona. Se suele recetar para esto ibuprofeno, e ir aumentando la dosis con el tiempo (por el efecto de la tolerancia) y progresivamente cambiar de sustancia hacia las que mayor poder analgésico tienen. Pero ¿es realmente necesario? hace 2 años me gritaría a mi misma que sí. Pero hay otros métodos que podemos utilizar, naturales y respetuosos con nuestro organismo, hay que hacerles más caso a las abuelas y no a las farmacéuticas.
  • El calor de toda la vida. Parece una chorrada pero a mi va genial.
  • Las infusiones: valeriana, ortiga + diente de león para depurar y compensar, el jenjibre reduce la tesión y los calambres.
  • Alimentación: curiosamente desde que tomé (bajo prescripción de profesional ojo) cimicífuga, me ha reducido mucho el dolor en los meses siguientes. Al margen de los complementos que no deben de tomarse así sin consejo profesional. Debemos tomar alimentos ricos en potasio (legumbre, sésamo, nueces, etc. ) y por supuesto en hierro (lenteja, frutos secos, cereales integrales...) evitar los lácteos, los embutidos, la sal y harina.
  • Yoga: nuestro cuerpo tiende en este momento a enroscarse, con el yoga podemos aliviarnos un poco. Son posturas muy aconsejables para este momento la del feto (tendida de espaldas con las piernas recogidas tonificamos la región sacro-lumbar aliviando el dolor), las de gato-vaca (de rodillas, a cuatro patas, arqueamos las espalda hacia arriba y hacia abajo) y la del niño (de rodillas nos plegamos).
Lo importante es conocernos y saber que nos viene mejor. Si el dolor es insoportable no sufrais, que yo algún mes tengo que tomar una mágica pastillita. ;)

Lo ideal sería, que esta estapa del ciclo la pasemos tranquilas en casa, descansando. Una utopía ¿verdad?
 

domingo, 10 de agosto de 2014

Cosas de señoras II

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Copa menstrual

Pues como me siento muy señora hoy, me veo en la obligación de hablaros de mi último descubrimiento. Y es que este invento me ha cambiado ligeramente la vida, a mejor. Muchas pensarán que a buenas horas, que anda que no lleva esto años en el mercado, pero es que una es de efecto retardado, que le vamos a hacer. El caso es que sí que llevo años dándole vueltas al tema, concretamente desde 2009 que descubrí su existencia, pero no me he animado a utilizarla hasta ahora (ya me vale). Quizá movida por el tema ahorrador (que está la cosa muy malita), por mi salud y porque estoy muy "ecológica" últimamente. 
Tengo en mi poder la copa menstrual desde Julio, no os penséis que soy una experta. Solo la he probado un mes y ya me ha enamorado. Al principio, las primeras puestas sobretodo, son un caos sanguiñolento y gastas mas salvaslips que en toda tu vida. 
Iris cup contiene: copa + instrucciones + bolsita
Decir que me costó encontrarla, a pesar de que en Internet puedes adquirirlas a buen precio a mi me gusta comprar este tipo de "chismes" en persona, ver los tamaños, toquetearlo, olerlo (sí, soy muy de olerlo todo). En ninguna farmacia la encontré (que ya tiene tela) pero al final fui al sex-shop de turno (el único en mi ciudad) y estupendamente; a pesar de ser hombre, el dependiente, por las experiencias de las demás compradoras y porque investiga sobre lo que vende (cosa que hace muy poca gente) me pudo orientar.
La verdad que solo tenía dos modelos y eso de elegir el color olvidate, de los dos que tenía opté por la más barata (unos 25€) porque para probar bien vale. La  de Iris cup. Os dejo enlace a su web. La elección de la talla fue quizá lo más complicado, porque en mi caso cumplo los requisitos de las dos tallas que tiene esta casa en concreto. Pero vamos por partes.


¿Por qué una copa menstrual?

Iris Cup tamaño L
A mí el tema de los tampones siempre me resultó agresivo, poco natural. Quiero decir, investigando sobre los productos blanqueantes que utilizan, lo que contaminan, el tema del síndrome de shock toxico, etc se me quitan las ganas de utilizarlos por completo. Solo los encontraba útiles en el día de mayor manchado ya que durante el fin del ciclo debía quitarlos sin a penas mancharse y me hacía hasta daño, incluso muchas veces se quedaban fragmentos de algodón en las paredes y eso no es nada bueno. Absorben demasiado, incluidos nuestros propios flujos eliminando nuestra capa protectora natural. 
Desde que hace unos años, sufrí candidiasis y me preocupa mucho mi salud vaginal. De echo me he cuidado tanto que no ha vuelto a aparecer y creo que desde que aparqué los tampones no se ha reproducido aunque esto puede ser mera coincidencia.
El tema de las compresas es más de lo mismo, tengo la piel muy sensible y siempre terminan por producirme alguna reacción, las encuentro muy incómodas por mucho que digan que traspiran y tal, ja! sudas todo lo que se puede sudar
Iris Cup tamaño L
Desde el punto de vista ecológico: las copas en su proceso de fabricación no utilizan materiales que contribuyan a la tala de árboles y a la deforestación, ni tampoco blanqueantes como el cloro, que generan dioxinas que contaminan el agua, el aire, la tierra y que se almacenan con facilidad en nuestras células adiposas, resultando bastante perjudiciales para nuestra salud. Por supuesto genera menos residuos que los tampones y compresas, recientemente leí que cada un de nosotras utiliza unos 10.000 chismes de estos al año, eso es mucha porquería.
En cuanto al material, la copa está hecha de silicona curada al platino (100% Platinum Silicone) o silicona quirúrjica. Esto quiere decir que: 
  • No es tóxica y es biocompatible (no reacciona ni va a generar alergias) 
  • Tiene una excelente resistencia a la temperatura, hasta 260º C y -60ºC por lo que la podemos esterilizar fácilmente en agua hirviendo. 
  • Textura interior suave y lisa, lo que reduce la fijación de proteínas en la misma. 
  • Fácil limpieza. Resulta muy sencillo eliminar restos. 
  • Mayor transparencia. 
  • Larga vida útil. Suelen durar unos 10 años!. 
  • Ecológica. Es factible para reciclar. 
  • Ergonómica. Su estudiado diseño garantiza una gran facilidad de uso.
Añadir que están clínicamente testadas y son 100% hipoalargénicas, siendo la silicona ideal para las personas que tienen problemas dermatológicos o alergias (por ejemplo al látex). No huele a nada ni absorbe olores, por lo que no conlleva riesgo alguno para la salud. Pero ojo, si es necesario lubricarla hay que hacerlo con lubricantes al agua! ya que los de silicona pueden afectar y dañar la silicona de la copa (que contradicciones ¿verdad?). 
Por supuesto es compatible con el uso del DIU y de los anillos anticonceptivos.
Elección de la talla

Hablaré de las medidas de Iris cup porque es la que conozco, cada marca puede tener hasta 4 tallas, pero más o menos he visto que son todas casi iguales. 
Iris Cup presenta dos tamaños: S y L
  • S para menores de 25
  • L (y aquí viene el lío): mayores de 25 y menores en caso de haber tenido parto vaginal
Digo lío porque yo tengo más de 25 (ya soy señora) pero no he parido y considero que tengo el cuello uterino bajo, por lo que quizá en teoría me venga mejor la S. No obstante como tengo bastante flujo ciertos días la prefiero grande. Si algún momento mi ciclo cambia y empiezo a perder menos sangre quizá me compre la S. Tampoco penséis que existe mucha diferencia, pude comprar una con otra abiertas y no hay una diferencia exagerada.

Colocación
Antes de preocuparnos por como se usa, hay que esterilizarla, hay marcas que venden unos vasos plegables de silicona para meter al microondas con agua y ahí meter la copa, pero me parece muy poco eficaz, nada fiable y una manera absurda de sacarnos el dinero. Yo soy de las de toda la vida, cazo con agua al fuego, cuando hierva meter la copa y dejarla ahí unos 5 minutos, no más que igual se estropea. También tenéis la opción de las pastillas que venden en las farmacias, por haber, hay mil opciones.
También es importante probarla antes de que empiece la menstruación, para ver como nos adaptamos a ella.
Lo complicado del asunto, el manejo y colocación. Os pongo un dibujo que encontré en de las formas más comunes de doblar la copa para introducirla.
En Internet tenéis un montón de vídeos explicando como colocarla yo solo probé una manera (la dos) y me ha gustado el resultado, creo que es el más eficaz. Os pongo unas rudimentarias fotos que hice antes de ponerla un día, solo con una mano para poder sujetar la cámara.
Presionamos hacia abajo en el borde

Hasta abajo

Queda una forma como de ccapullo

Presionamos los laterales para que no se abra

Así quedaría vista de perfil

Vista desde arriba (no + grande que un tampón)

Vídeo de Iris cup: pincha aquí
Es importante sobretodo las primeras veces ponerse un salvaslip porque alguna pérdida habrá. En breve me los voy a fabricar de tela, ya os contaré el proceso.
Bien, una vez termos la copa preparada a nuestro gusto la introduciremos, si hiciera falta (sobretodo la primera vez) pondremos lubricante y si no tuvieramos con mojarla un poco valdría. En mi caso la parte lisa (sin doblez) la pongo mirando hacia mí, y se coloca como un tampón, pero con cuidado de no meterla muy al fondo (que después sudarás para sacarla), debe de quedar dentro pero lo justo para que el "rabito" quede justo a la entrada, que ni sobresalga (porque nos molestaría) ni quede lejos de nuestro alcance.
Se puede tener dentro hasta 12 horas, pero conviene que no esperemos tanto, quizá los últimos días del ciclo vamos más despreocupadas pero no hay que fiarse, aunque no se llegue a llenar hay q vaciarla.
Para sacarla, buscamos el rabito, si no llegamos bien a la base de la copa podemos tirar de él hasta que podamos alcanzarla, presionamos para que el vacío se rompa y simplemente sacamos, con cuidado de que no se nos derrame. 
Vaciamos, aclaramos con agua caliente y para dentro otra vez. Es sencillo, las complicaciones vienen cuando no hay una baño cerca o tenemos que ir a uno en el que el lavabo sea común a todos los retretes, en ese caso con limpiarla con papel vale, si llevamos una botellita de agua con nosotras mejor.

lunes, 19 de mayo de 2014

Cosas de señoras. Bolas chinas

LELO LUNA (bolas chinas)

Como ya sabemos todas, nuestro cuerpo está en continuo cambio el muy puñetero, y la prevención a partir de los 30 es fundamental. 

Seguro que nadie piensa en su suelo pélvico y no saben lo importante que es fortalecerlo. La musculatura de esta zona nos sirve para sujetar los órganos en la pelvis: la uretra, la vejiga, el útero y el recto. Es imprescindible mantener dicha musculatura sana y tonificada, tanto para nuestra salud sensual y sexual, como para un bienestar general. Pensad que mañana seremos señoras de verdad, como Concha Velasco, pues bien una de las típicas faenas asociadas a la madurez son las pérdidas de orina, el control de esfínteres, etc.

Generalmente tanto médicos como matronas y/o fisioterapeutas recomiendan realizar prácticas prolongadas de ejercicios de Kegel antes y después del embarazo, durante la menopausia, y después de la menopausia. Pero no es requisito imprescindible, las que no hemos sido mamas debemos realizarlos igualmente, ya que se ha demostrado que la tonificación de la musculatura pélvica no solo sirve para mejorar problemas y recuperar la flexibilidad perdida durante el embarazo y el parto, o el paso del tiempo, sino que previene y sobretodo, incrementa la sensibilidad y el placer sexual. (recaiga aquí toda nuestra atención). Los ejercicios pélvicos son adecuados para cualquier mujer, independientemente de su edad y condición de maternidad.

Bien, a parte de ejercicios pélvicos y los abdominales hipopresivos también podemos ejercitarlo sin invertir tiempo con las bolas chinas. Más adelante explico como las utilizo yo.
He leído mucho sobre el tema y las más recomendadas son las Lelo Luna. Se pueden adquirir en cualquier sexshop o directamente en la web del fabricante http://es.lelo.com/. A mi me costaron sobre unos 40€ más o menos. He visto que en la web están a 39€ (sin contar gastos de envío).
Lelo luna - presentación

¿Por qué considero que son las mejores? Porque su diseño está pensado para que, llevando las bolas chinas en el interior del cuerpo, realicemos los ejercicios musculares que tonifican y preservan la musculatura pélvica (en concreto, los músculos  vaginales y puboccígeos de la mujer, los PC). La finalidad siempre es la de recuperar, fortalecer y mejorar el control sobre la musculatura, y los ejercicios más sencillos y conocidos son los de Kegel. Las Lelo Luna son una buena alternativa o combinación a éstos ejercicios, que los hacen más efectivos y fáciles de llevar a cabo cuando llevamos las bolas chinas en el interior.

Pero volvamos a las bolas que son las protagonistas de esta entrada. Las Bolas Chinas se adaptan a todo tipo de mujeres, al utilizarlas, las actividades más cotidianas, como caminar, correr o incluso nadar, provocan que los músculos se contraigan por sí solos, sin que tengamos que realizar ningún movimiento de forma consciente, y así podemos seguir con nuestra rutina. Son tan cómodas que más de un día se me olvida que las llevo, hasta que voy al baño ;). Cualquier movimiento corporal hará que se muevan las bolas situadas en el interior de las bolas chinas (redundemos), creando unas sutiles vibraciones cinéticas a las que los músculos pélvicos responden. Es decir, los "ponen en marcha", hacen que se tensen y destensen de rítmicamente, "los ponen a trabajar", como en el gimnasio. Incluso sentadas podemos seguir tonificando, eso sí con la espalda bien recta, se notará más cuando se utilicen las bolas azules que son las de mayor peso.
Rosas: 28 gramos - Azules: 37 gramos
Bien otra ventaja que tenemos con estas bolas es que podemos combinar las bolas entre sí, y por lo tanto, adaptar el peso progresivamente, facilitan el trabajo de la muscultura de ésta zona, y haciendo por fin, que la práctica de los ejercicios Kegel sea más fácil, efectiva y que veamos los resultados antes.

Al grano, la rutina que yo he seguido ha sido muy sencilla. No he realizado ni los Kegel ni los hipopresivos, simplemente añadía a mi rutina el ponerme las bolas y no quiere decir que esto sea lo más adecuado porque depende mucho de cada una.
Tiempos:
  • Dos primeras semanas: 15 minutos (las dos bolas rosas - de menor peso)
  • Tercera semana en adelante: 30 minutos.
Se puede comenzar con una única bola rosa e ir incrementando el peso según nos encontremos más cómodas. Recomiendo este orden:
  1. Una única bola rosa.
  2. Las dos bolas rosas.
  3. Bola rosa arriba y bola azul abajo (la de extracción).
  4. Las dos bolas azules.
Tengo que aclarar que yo no realizaba esto todos los días, quizá unas 3 veces a la semana. Lo ideal es que nos lo indique el profesional de referencia. Recomiendo que antes de hacer nada nos informemos bien.

viernes, 9 de mayo de 2014

Señora, sí. ¿Qué pasa?

Es cierto que la barrera de los treinta asusta bastante, asusta cuando tienes "veintiiiiii.... y algo". Asusta mucho, muchísimo, es como llegar al precipicio. 
Piensas en que tu "juventud" se termina, empiezan las arrugas, los achaques, el engordar del aire (porque joder comerás los mismo y pesará más), las tetas caen (vaya descubrimiento: a las "tetudas" nos caen desde q salen), cambios hormonales (creo que me dejaré barba, me mola el rollo "hispter"), largo etcétera. 
Miras a tu alrededor, todas las demás con curro o sin él pero con críos, familias estables, como las de antes, empiezan las invitaciones a bodas (gracias, ¿si presentas la tarjeta del paro hace falta hacer regalo?), empiezan las preguntas molestas del tipo ¿y tú para cuando?, hasta las conversaciones son diferentes... caos, mierda, no quiero, que se pare el tiempo en los 29, pero no! tiene que seguir.

Llega el aciago día, y ... nada. Todo sigue igual. Dejenme decirles que una vez se llega no se está tan mal. ¿Empiezan las arrugas? son de sonreír, de gesticular, de poner caretos y ser feliz básicamente. 
¿Achaques? los justos, los mismos q a los 25. 
¿Engordar? pues muevete más. 
El problema lo tienen los demás no tú. Que te llaman señora en la carnicería, pues respondes de usted, con total elegancia. 
Que tu circulo empieza a "sentar la cabeza" pues cada cual a su manera, casarse y tener hijos no es un síntoma de madurez. En muchos casos es hasta lo contrario. Tú eres la rara por no casarte/arrejuntarte y/o no querer ser madre. 

Hay quien dice que los 30's son la etapa estrella de una mujer, a muchos niveles: emocional, sexual, etc. No les falta razón: sabemos lo que queremos (bueno yo ahí patino) o al menos lo que no queremos. Vivamos, que demonios, es nuestro momento.